Papás agotados criando niños emocionalmente agotados

 

Papás agotados criando niños emocionalmente agotados

(y preguntándose por qué nadie duerme ni está regulado). Por Maravilla García.

Voy a empezar diciendo algo que muchos no quieren escuchar: si en tu casa nadie duerme bien, nadie se regula y todos andan de malas… no es mala suerte, es dinámica familiarSí, ya sé. Duele. Pero quédate.

Vivimos en la era de los papás exhaustos. Cansados, sobreestimulados, con culpa crónica y cero paciencia. Papás que no descansan, no se escuchan, no se regulan… pero esperan que sus hijos sí lo hagan. Spoiler incómodo: eso no funciona.

Queremos niños tranquilos en casas caóticas; queremos que “hablen de sus emociones” mientras nosotros explotamos por cualquier cosa; queremos límites sin llanto, crianza respetuosa sin frustración y niños regulados con adultos que viven en modo supervivencia.

Ajá.

Luego vienen las preguntas existenciales: "¿Por qué no duerme?", "¿Por qué hace berrinche?" o "¿Por qué está tan ansioso?"

Y nadie pregunta: "¿Cómo está el ambiente emocional de esta casa?", "¿Quién está sosteniendo a quién?" p "¿Quién regula a quién… o nadie regula a nadie?"

Porque aceptar eso implicaría mirarse. Y eso cansa a veces más que desvelarse.

Aquí va otra verdad incómoda: los niños no se agotan solosSe agotan cuando viven rodeados de adultos que no paran, no descansan, no procesan y no bajan el ritmo. El sistema nervioso infantil aprende por contagio e imitación, no por discursos motivacionales. Puedes decir “respira profundo” mil veces, pero si tú no respiras, el niño tampoco.

Y no, no estoy diciendo que los papás sean malos o que sean culpables de todo. Estoy diciendo que están agotados, y desde ahí están criando. Y el agotamiento no se hereda en palabras, se hereda en tonos de voz, en silencios tensos, en prisas, en respuestas automáticas y en gritos que luego vienen acompañados de culpa.

Entonces pasa esto: Papás emocionalmente rebasados → niños emocionalmente rebasados → adultos preguntándose por qué nadie puede con la vida. Círculo perfecto para ser un círculo infernal.

Lo más irónico es que muchos papás sí buscan ayuda… pero para el niño. Porque claro, el problema siempre es el niño“Llévalo a terapia”, “revísalo”, “arréglalo”, “regúlalo”.

Pero cuando la terapia sugiere cambios en casa, rutinas, límites, descanso, coherencia emocional… ahí ya no. Porque eso implicaría un gran trabajo personal. Y “yo no estoy mal, el que tiene el problema es él”.

Ajá. Otra vez.

Desde lo que he visto, escuchado en clase, en prácticas, y desde mi experiencia como madre y observadora profesional del caos, esto es clarísimo: no hay niños emocionalmente agotados sin adultos emocionalmente agotados detrásNo es culpa, es responsabilidad compartida. Pero esa parte casi nadie la quiere.

Y ojo: regular no es ser zen, ni perfecto, ni paciente 24/7. Regular es saber cuándo parar, cuándo pedir ayuda, cuándo decir “ya no puedo”, y cuándo aceptar que el adulto también necesita contención.

Porque criar no es solo dar de comer y llevar a la escuela. Criar es sostener emocionalmente… y eso, aunque no venga en el manual, empieza por uno mismo.

Así que sí: hay papás agotados criando niños emocionalmente agotados. Y mientras no miremos eso de frente, seguiremos preguntándonos por qué nadie duerme, nadie se calma y nadie entiende qué está pasando.

Pero bueno…
seguro es culpa del niño. 

Comments

  1. Lo que más me gustó de tu post es cómo muestras ese círculo de cansancio entre papás e hijos. Me pegó mucho la idea de que el agotamiento se contagia, porque es verdad: los niños no aprenden a regularse porque se lo digamos mil veces, sino porque ven cómo lo hacemos nosotros (o cómo no lo hacemos). Eso me parece súper valioso, porque nos recuerda que el cambio no empieza en el niño, sino en lo que pasa alrededor. Tendríamos que ser idiotas o no querer a nuestros hijos para que este articulo no nos mueva ni un poco, porque si nos incomoda, es porque entendemos que hay algo de verdad acerca de lo que acabo de leer que estoy haciendo mal y te atrapa y te deja pensando en cómo hacerlo mejor.

    ReplyDelete
  2. Tu texto es muy honesto y valiente, porque pone sobre la mesa una realidad que muchas familias viven pero pocas reconocen. Me gusta cómo invitas a reflexionar sin señalar, sino desde la conciencia y la responsabilidad compartida. El mensaje sobre la regulación emocional por modelaje es muy claro y coherente. Además, el tono directo y realista conecta fácilmente con cualquier mamá o papá que se sienta identificado. Logras transmitir que no se trata de culpas, sino de mirarnos primero para poder acompañar mejor. Sin duda, es una reflexión profunda y necesaria.

    ReplyDelete

Post a Comment

Popular posts from this blog

El desarrollo infantil no ocurre en el vacío… aunque a veces los adultos finjamos demencia.

La terapia infantil sería maravillosa… si no existieran los papás